El arte del cuento de Flannery O’connor

El arte del cuento, escrito por Flannery O’Connor

      Desde mi punto de vista, hablar de la escritura de un cuento en términos de trama, personaje y tema es como tratar de describir la expresión de un rostro limitándose a decir dónde están los ojos, la boca y la nariz. […]  Un cuento es una acción dramática completa, y en los buenos cuentos, los personajes se muestran por medio de la acción, y la acción es controlada por medio de los personajes. Y como consecuencia de toda la experiencia presentada al lector se deriva el significado de la historia. […] Un cuento compromete, de un modo dramático, el misterio de la personalidad humana. […] Ningún lector creerá nada de la historia que el autor debe limitarse a narrar, a menos que se le permita experimentar situaciones y sentimientos concretos.  La primera y más obvia característica de la ficción es que trasmite de la realidad lo que puede ser visto, oído, olido, gustado y tocado. El escritor de ficciones debe comprender que no se puede provocar compasión con compasión, emoción con emoción, pensamientos con el pensamiento.  Debe transmitir todas estas cosas, sí, pero provistas de un cuerpo: el escritor debe crear un mundo con peso y espacialidad.[…]En la escritura de ficción, salvo en muy contadas ocasiones, el trabajo no consiste en decir cosas, sino en mostrarlas…

Un buen cuento no debe tener menos significación que una novela, ni su acción debe ser menos completa.  Nada esencial para la experiencia principal deberá ser suprimido en un cuento corto.  Toda acción deberá poder explicarse satisfactoriamente en términos de motivación; y tendrá que haber un principio, un nudo y un desenlace, aunque no necesariamente en este orden.

Que un cuento sea breve no significa que deba ser superficial. […] La ficción es un arte que demanda la más estricta atención a lo real  ––tanto en el caso de un escritor que se aboca a componer un cuento naturalista, como en el que prefiere el género fantástico––. Quiero decir: todos partimos siempre de lo que es verdadero o de lo que tiene una eminente posibilidad de serlo.  Me atrevería incluso a afirmar que la persona que escribe un relato fantástico debe mantenerse más estrictamente atenta al detalle concreto que quienes escriben en una cuerda naturalista porque cuanto mayor sea el apoyo de un cuento en lo verosímil, más convincentes resultarán sus características.

La única manera, creo, de aprender a escribir cuentos es escribirlos, y luego tratar de descubrir qué es lo que se ha hecho…[1]


[1] Flannery O’Connor, Op. Cit.“El arte del cuento”, en Leopoldo Brizuela (comp.) Cómo se escribe, pp.203-211.

Flannery O’cconor, cuento compr.

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comentarios
  1. Buenos días. Te dejo mi reseña de El negro artificial, por si te apetece leerla. Un cordial saludo
    http://www.elelectrobardo.com/rese%C3%B1as.php

  2. oscariborra dice:

    Gracias por este artículo. Me alegra leer “Toda acción deberá poder explicarse satisfactoriamente en términos de motivación”, porque es algo que creo he cumplido en el cuento que ahora estoy revisando. Aunque no sé exactamente si llamarlo cuento o relato (son algo más de 13.000 palabras). Un saludo.

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